
El profesor Jaime Escalante, cuya pasión por la enseñanza quedó inmortalizada en el filme "Con ganas de triunfar" (Stand and Deliver), falleció hace unas horas en el seno de su hogar en Sacramento.
El educador expiró a las 2:30 p.m, víctima de un cáncer de vejiga, según confirmó La Opinión.
Escalante tenía 79 años de edad. Le sobreviven su esposa Fabiola, sus hijos Jaime Jr. y Fernando, así como seis nietos.
En un país en el que la cultura de masas rara vez le rinde tributo a los educadores, el nombre y la figura de Escalante siempre despertó conocidas resonancias donde quiera que se le mentara.
Ah, claro, aquel profesor de matemáticas que sacudía la modorra de sus estudiantes en uno de los barrios más precarios de la urbe angelina, imbuyéndoles el amor al conocimiento, a las matemáticas, a la superación. Sus logros en una secundaria oscura del Este de Los Angeles fueron inmortalizados por el actor Edward James Olmos en la película "Con ganas de triunfar" —Stand and Deliver, y también fueron recogidos en el libro "The best teacher in America".
Escalante afirmaba que el 90% del filme era "verdad" y el resto "drama".
Impartió clases de álgebra, trigonometría y precálculo en la Garfield entre 1974 y 1991.
Investido de grandes dotes escénicas y carisma, Escalante dejó una huella profunda en Los Ángeles, no sólo como modelo de dedicación, sino además por sus aportes al programa de enseñanza de matemáticas.
Cuando era profesor de esa materia en la Garfield, el educador exigía a los padres de sus alumnos que firmaran un contrato que los obligaba a garantizar la asistencia de los alumnos a clases por cuatro años.
El educador nació en La Paz, Bolivia en 1930 en el seno de una familia de maestros y en 1964 se afincó en Estados Unidos, convalidando sus estudios en el Colegio Comunitario de Pasadena.
Su nombre se volvió tan conocido que cuando Olmos inició una campaña para levantar fondos con que cubrir los gastos de su tratamiento las donaciones llegaron de lugares tan remotos como Japón, Alemania, España e Inglaterra.
En 1999, Escalante tomó la decisión de regresar a su tierra natal para dedicarse a la docencia. La noticia, divulgada por La Opinión, causó tanta sorpresa que el periódico New York Times reprodujo la portada del diario en que esta apareció.
"Sabíamos que era de Bolivia; él nos contó cómo se afincó en [la ciudad de] Monrovia, y como empezó aquí", recordó Octavio Pedroza, uno de sus ex alumnos.
Sin embargo, agregó, estaba consciente de que la mayoría de sus estudiantes eran de origen mexicano.
"Nos decía: ustedes son descendientes de los mayas: tienen las matemáticas en la sangre", recordó Pedroza, que le cobró tan afición a las matemáticas en esos días que pensaba que iba a ser ingeniero, aunque a la postre se graduó de Derecho en la Universidad de Harvard.
A Escalante no le gustaba que sus estudiantes se metieran de lleno en los deportes. Decía que se iban a convertir en "burros" de recibir tantos golpes en la cabeza.
"Yo jugaba en el equipo de ‘football’ y trató de convencer a mi madre de que me disuadiera de ello", contó.
Delia Ibarra, que luego se recibiría en la Facultad de Derecho de la Universidad de Stanford y que ahora trabaja en su propio bufete de derecho corporativo, no fue una de aquellas estudiantes remolonas y difíciles que aparecen en la película de Olmos. "Yo era una estudiante supermotivada, y en realidad, su estilo no se avenía mucho conmigo".
Escalante, confió, solía ponerle apodos a sus estudiantes, algunos no muy políticamente correctos aunque en ese entonces no todo el mundo lo advertía.
La Garfield de entonces, explicó, tenía muchos problemas, pero también contaba un distinguido cuerpo de profesores, y sobre todo, más recursos.
En una entrevista telefónica sostenida con La Opinión hace dos años, Escalante, todavía en Bolivia, deploró el creciente porcentaje de alumnos latinos que abandonaban la escuela por razones económicas.
Olmos dijo [el viernes] que las muestras de apoyo que ha recibido de todas partes le han impactado.
"Llora mucho, llora mucho de agradecimiento", expresó.
Los aportes a Escalante se pueden canalizar a través del sitio en la red del actor Olmos (www. edwardjamesolmos.com) o enviando un cheque a nombre de "Friends of Jaime" al 236 West Mountain St, Suite 105 Pasadena, California, 91013
















