Dice RD es un país soberano para determinar reglas de migración
SANTO DOMINGO.-
El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Morales Troncoso, refutó
las afirmaciones de un medio informativo canadiense que recientemente
distorsionó la naturaleza de la relación que mantiene la República
Dominicana con Haití, así como de políticas internas normales y
regulares en una nación soberana.
En una carta dirigida al periódico The Globe and Mail, en respuesta al editorial titulado "Es Injusto Privar a los Dominicanos Descendientes de Haitianos de su Ciudadanía", el canciller explicó que como país soberano, República Dominicana es libre de determinar su propia ciudadanía y las reglas de migración dentro de los límites establecidos por el derecho internacional.
Aclaró la incorrecta afirmación de que el país ha cambiado recientemente su política de ciudadanía incluyendo la discriminación contra los haitianos con carácter retroactivo.
"La Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana ha dictaminado en varias ocasiones acerca del tema de los hijos de inmigrantes ilegales, cualquiera que sea su origen, lo que confirma que si aquellos hijos nacidos de padres legalmente en tránsito, están excluidos de forma automática de obtener la nacionalidad, los hijos de aquellos que no pueden justificar su entrada legal o estancia en el país no pueden beneficiarse de un derecho mayor", puntualizó.
Señaló que la "apatriación" aquí no está en discusión, pues el artículo 11 de la Constitución haitiana establece que "Toda persona nacida de padre haitiano o madre haitiana, que sean haitianos de origen y que nunca hayan renunciado a su nacionalidad, poseen la nacionalidad haitiana al momento de su nacimiento".
Agregó que las medidas administrativas implementadas por la Junta Central Electoral Dominicana desde el año 2007, para detectar y corregir el alto número de irregularidades que afectan el Registro Civil, han sido consideradas legítimas por la Corte Suprema.
Asimismo, precisó que República Dominicana y Haití mantienen una relación normal, armoniosa y estrecha, características que se extienden a los ciudadanos haitianos que viven y trabajan en el territorio dominicano, en tanto están protegidos en virtud de los mismos derechos que todos bajo la Constitución Dominicana.
Indicó que la investigación y la posible anulación futura, de documentos del registro civil tales como certificados de nacimiento, de ninguna manera violan los compromisos internacionales de los derechos humanos asumidos por la República Dominicana, si aquellos afectados, tienen derecho a una nacionalidad diferente.
En una carta dirigida al periódico The Globe and Mail, en respuesta al editorial titulado "Es Injusto Privar a los Dominicanos Descendientes de Haitianos de su Ciudadanía", el canciller explicó que como país soberano, República Dominicana es libre de determinar su propia ciudadanía y las reglas de migración dentro de los límites establecidos por el derecho internacional.
Aclaró la incorrecta afirmación de que el país ha cambiado recientemente su política de ciudadanía incluyendo la discriminación contra los haitianos con carácter retroactivo.
"La Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana ha dictaminado en varias ocasiones acerca del tema de los hijos de inmigrantes ilegales, cualquiera que sea su origen, lo que confirma que si aquellos hijos nacidos de padres legalmente en tránsito, están excluidos de forma automática de obtener la nacionalidad, los hijos de aquellos que no pueden justificar su entrada legal o estancia en el país no pueden beneficiarse de un derecho mayor", puntualizó.
Señaló que la "apatriación" aquí no está en discusión, pues el artículo 11 de la Constitución haitiana establece que "Toda persona nacida de padre haitiano o madre haitiana, que sean haitianos de origen y que nunca hayan renunciado a su nacionalidad, poseen la nacionalidad haitiana al momento de su nacimiento".
Agregó que las medidas administrativas implementadas por la Junta Central Electoral Dominicana desde el año 2007, para detectar y corregir el alto número de irregularidades que afectan el Registro Civil, han sido consideradas legítimas por la Corte Suprema.
Asimismo, precisó que República Dominicana y Haití mantienen una relación normal, armoniosa y estrecha, características que se extienden a los ciudadanos haitianos que viven y trabajan en el territorio dominicano, en tanto están protegidos en virtud de los mismos derechos que todos bajo la Constitución Dominicana.
Indicó que la investigación y la posible anulación futura, de documentos del registro civil tales como certificados de nacimiento, de ninguna manera violan los compromisos internacionales de los derechos humanos asumidos por la República Dominicana, si aquellos afectados, tienen derecho a una nacionalidad diferente.



















